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lunes, 16 de enero de 2012

Evaluaciones y valoraciones

Tan importante como proponer nuevas actividades y conceptos es comprobar si se progresa en el aprendizaje. 
Para valorar ese progreso usamos una matriz de valoración. Este tipo de evaluación nos ha dado ya muy buenos resultados en otras materias
La plantilla que proponemos para Griego I está dividida en cinco partes, que corresponden a las competencias que consideramos que han de adquirirse al aprender una lengua: comprensión y expresión oral, comprensión y expresión escrita, interacción oral. 
Cada una de esas competencias se define por medio de una serie de criterios graduados en una escala, dependiendo del nivel de progreso en el aprendizaje. Si se demuestra haber conseguido el mayor nivel en cada uno de los apartados, la valoración será la máxima.
Usar este tipo de instrumentos permite, por una parte, la valoración de modo objetivo del progreso en el aprendizaje. Los estudiantes conocen la tabla y saben los criterios que se les va a aplicar, lo que se espera de ellos, así que no hay lugar para la discusión. Por otra parte, a los estudiantes les sirve como instrumento de formación, pues les permite conocer sus fallos y aquello en lo que han de mejorar.

Este modelo no es definitivo, puede y debe mejorarse. La experiencia nos permitirá corregir y mejorar. Por eso se agradecen comentarios sobre las posibilidades de mejora.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Un libro

Hoy una alumna de 1º de bachillerato me pedía un libro para poder estudiar todo lo que estamos viendo en clase.

Tenemos todo el material en el aula virtual (abierto a visitantes), para poder consultar y practicar, además de lo que vamos haciendo en clase. Pero insistía en tener algo físico que tocar y subrayar. Imagino que le resulta extraña esta forma de trabajo. Le he recomendado que si necesita un libro, que se lo vaya haciendo ella misma, escribiendo sus propias explicaciones, con sus propios ejemplos. No se ha quedado muy convencida porque cree que lo que ella puede escribir no tiene la autoridad de un libro. Supongo que se trata de eso, de autoridad. No le sirve que con las prácticas lo vaya aprendiendo, demanda un salvavidas en el que refugiarse, algo de donde sacar información para después vomitarla, aunque sea sin comprenderla.
Me temo que ya no me sirve que vomiten estructuras que no entienden o frases repetidas sin sentido. Me sirve que puedan crearlas, que puedan inventarlas, que me sorprendan usándolas.
¿Será que se puede aprender una lengua sin usarla?