sábado, 3 de diciembre de 2011

Proceso de aprendizaje de la lengua: reconocimiento

Seguimos con la serie sobre el proceso de aprendizaje de una lengua, después de hablar de las dos primeras etapas: interpretación y asimilación.


Después de ver y usar los nuevos contenidos y realizar la reflexión siguiente, realizamos actividades menos dirigidas para poner en práctica los conocimientos adquiridos. Son actividades de re-conocimiento, donde el nuevo vocabulario y las nuevas estructuras lingüísticas se usan de distintas maneras, se sacan del contexto habitual, se estiran en todas sus posibilidades.
Podemos dar algunos ejemplos de lo que ya hemos practicado en clase y contado en este espacio:
  • El juego del bingo puede servir para muchas prácticas: de alfabeto, de vocabulario, de morfología nominal y verbal. El límite lo pone la imaginación. Llevarlo al aula solo necesita unos cartones y un listado de elementos para cantar.
  • Unos dados pueden servir también para crear actividades de repaso, para proponer vocabulario con el que construir oraciones, para inventarse historias. Se puede jugar con varios dados a la vez lo que enriquece todavía más el juego.
  • Juegos de mímica en los que uno de los alumnos tiene que representar una palabra o frase. El nivel de complicación lo decidimos según el momento del curso. La única condición es que las preguntas que hacen los otros compañeros deben ser en griego y que el que está representando solo puede responder con gestos.
  • Una variante de lo anterior es el juego de sí/no en su versión griega. La condición sigue siendo que se use el griego para preguntar y responder. Aquí se pueden adivinar frases, vocabulario, etc.
  • Los dictados son una buena opción para asegurarnos de que se escribe correctamente sin confundir grafías. Es fácil que usando mucho las prácticas orales, se confundan las vocales largas con las breves, o que tengan menos soltura al escribir. El dictado puede realizarlo un compañero y así es también un ejercicio de lectura.
  • Un juego como pasapalabra puede servir para repasar vocabulario ya visto además de estimular el afán por comprender las descripciones en griego.
  • Actividades de terminar frases o relatos, tanto escritos como orales, desarrollan la imaginación y permiten descubrir si los nuevos contenidos se practican con naturalidad.
  • Un juego de buscar parejas con frases repartidas a medias en el grupo puede ser muy divertido si todos los participantes se esfuerzan en hablar en griego en todo momento.
  • Otros juegos de tablero como el tabú, o el pictionary, o simples juegos de cartas (barajas de parejas, de contar historias, de descubrir el intruso, etc) son muy fáciles de preparar y usar para esta etapa del aprendizaje de la lengua. Hemos hecho varias adaptaciones en clase de juegos de ese estilo y se puede encontrar más inspiración en el estupendo recopilatorio de Carlos Viloria.
El límite de estas actividades, como antes hemos dicho, lo pone la imaginación.