viernes, 3 de diciembre de 2010

Al dictado

Hemos hecho hoy un dictado en clase. Hemos leído el texto una vez poco a poco y otra de un tirón. La corrección (y puntuación) la hemos hecho intercambiando los escritos.


θηρεύομεν γὰρ καὶ τα ζῷα τὰ ἄγρια, καὶ ἔστιν ἅ αὐτῶν ἐσθίομεν. οἰκεῖ δ’ ἐν τοῖς δένδροις ζῷα ἄλλα· ταῦτα δὲ οἰκεῖ ἐν τοῖς δένδροις καὶ ἀντὶ οἰκιῶν οἰκοδομοῦσι καλιάς, ὀνομάζομεν δὲ ὀρνίθια ταῦτα τὰ ζῷα. τὰ οὖν ὀρνίθια οἰκοδομοῦσι καλιάς, ὥσπερ καὶ οἱ ἄνθρωποι οἰκοδομοῦσιν οἰκίας· καὶ ὥσπερ ἄνθρωποι παιδία τίκτουσιν, οὕτως καὶ τὰ ὀρνίθια τίκτει ᾠά. και τῶν ἡμέρων ὀρνιθίων τὰ ᾠὰ ἐσθίομεν· τῶν δ’ ἀγρίων ὀρνιθίων τα μὲν ἐσθίομεν, τὰ δ’ οὔ.
La mayor parte de las palabras del texto eran conocidas, aunque había alguna nueva (señalada en negrita). En este caso se trataba de escribir lo que sonaba y en el resto del texto, había que ser capaces de distinguir  formas conocidas según el contexto, como un acusativo singular de un genitivo plural.
Los resultados han sido de lo más variado. Algunos han escrito casi todo bien, dejándose los acentos y confundiendo pocas terminaciones. Otros se han inventado algunas letras (o las han escrito en castellano). La mayoría han tenido confusiones entre omega/ómicron, épsilon/eta.
Me alegra comprobar que algunas estructuras ya vistas repetidas veces se han escrito sin problemas, pero es evidente que el vocabulario hay que aprenderlo también por escrito, con diacríticos incluidos, distinguiendo largas de breves. No es suficiente con ver los textos escritos, tendremos que escribir un poco más en clase.